Cocina central de Saint-Brieuc: Primera instalación en Europa con R-1234ze y R-455A


 

 

Mickael Rouxel, gerente de CENTRAL FROID, innova al seleccionar refrigerantes de bajo impacto medioambiental para la producción de frío, agua caliente sanitaria y de calefacción en su cocina profesional.

 

Creada en 1989, la cocina central de Saint-Brieuc está diseñada para elaborar hasta tres mil comidas diarias con conservación en frío, principalmente para abastecer a escuelas públicas de primaria de esta localidad francesa.

Con los años se ha ido añadiendo la entrega de comidas a domicilio para personas mayores, algu­nos restaurantes, hasta una treintena de oficinas e incluso guarderías, que requieren una atención muy particular, por lo que se creó también una zona de conservación en caliente. En este lugar trabaja un equipo de veinticuatro personas de lunes a viernes. Cocinar y conservar en frío les permite racionalizar la producción de platos destinados a varios clientes en distintos días de entrega.

 

 

Las comidas se cocinan, se organizan en recipien­tes y se refrigeran a 7 °C antes de llevarlas a la cámara de frío, donde se conservan un máximo de tres días hasta su distribución.

En cuanto al sistema de conservación en caliente, permite adaptarse a las necesidades de los bebés y cada mañana elabora menús específicos de tex­turas variadas; sobre todo permite adaptarse a cambios de último minuto en la composición de los platos en caso de necesidad.

 

Cabe destacar que desde 2009 se han incluido pro­ductos biológicos en la elaboración de las comidas, lo que actualmente representa cerca del 16 % del presupuesto.

La cocina central de Saint-Brieuc deposita su confianza en Central Froid


La empresa Central Froid, experta desde sus inicios en refrigeración comercial e industrial, cuenta con cuatro filiales en el norte de Bretaña y no para de evolucionar para satisfacer la demanda de sus clientes, especialmente con la creación en 2016 de la empresa IGC 22 especializada en Grandes Cocinas.

El gerente de la empresa, Mickael Rouxel está muy sensibilizado con las problemáticas medioambientales desde el inicio de su carrera en Suiza. Además conoce en profundidad y de manera global la eficiencia energética de una instalación desde su diseño, explotación y mantenimiento. Y su seguimiento proactivo de las evoluciones de los refrigerantes le permite innovar permanentemente y ofrecer soluciones a largo plazo.

La novedosa combinación de R-1234ze con R-455A es la prueba de su compromiso y llamó la atención de la cocina central de Saint-Brieuc, dotada ahora con una instalación termodinámica que combina eficiencia energética y sostenibilidad.


El ahorro de energía, un factor clave para la renovación de la instalación termodinámica.

 

Sus sistemas frigoríficos originales habían quedado obsoletos y eran difíciles de mantener por exigir la gestión de varios fluorados en equipamientos inde­pendientes. Jean-Luc Pennec, responsable del servicio, llevó a cabo una profunda reflexión sobre los cambios necesarios, en estrecha colaboración COCINAS con Arnaud Loriferne, responsable de Energía del ayuntamiento de Saint-Brieuc.

 

Para Loriferne “era necesario un cambio hacia un grupo frigorífico glo­bal para las necesidades de frío, y la inclusión de un proceso de recuperación de calor para la cale­facción del edificio y el agua caliente sanitaria era primordial para el ahorro de energía”.

 

En la fase preliminar se encargó un estudio previo a la oficina técnica CETIA Ingénierie, que realizó un balance frigorífico y energético. Se optó por una unidad de frío positivo con R-134a y por otra de frío negativo con R-407F para cubrir todas las necesidades.

 

El equipo de proyecto estableció un presupuesto de 80000 € en el que destacaban el ahorro de energía y la recuperación de la inver­sión, y lo presentó ante la comisión de contratación pública del Ayuntamiento. La convocatoria de licita­ción se publicó a finales de 2016: varias empresas presentaron su oferta y Central Froid consiguió el contrato gracias a su enfoque medioambiental y técnico y a la recomendación de fluidos HFO de última generación con un PCA más bajo.

 

 

 

Puesta en marcha planificada sin paros de producción y facilidad de almacenaje de los alimentos

 

La obra se inició en marzo de 2017 con la instala­ción de una central de frío negativo HK Réfrigération dotada de un compresor Scroll Copeland adaptado por el instalador para funcionar con R-455A.

 

Honeywell comercializa este fluido, con un PCA de 146 según el IPPC 5, bajo el nombre Solstice® L40X. En la fase de homologación por los técnicos de com­presores y los fabricantes de componentes, Mickael Rouxel confió en el servicio técnico de Climalife para obtener la aprobación de este proyecto.

 

Esta central suministra a la cámara de frío negativo una temperatura de -20 °C para los productos con­gelados. La obra continuó en abril con la parte de frío positivo, que requiere una gestión de planificación adaptada para no interrumpir la producción.

“El hecho de programar la báscula para dos días poniendo en marcha las cámaras frías una a una nos ha permitido evitar problemas de almacenamiento. Era una ventaja importante para nosotros, al contra­rio que conectar cuatro cámaras simultáneamente, como nos recomendaban otros proveedores”, recuerda Jean-Luc Pennec.

 

 

Central Froid puso en servicio la central de frío posi­tivo HK Refrigeración adaptada por el instalador para utilizar el fluido HFO de última generación R-1234ze. Equipada con variadores de velocidad, produce lo necesario para los dos talleres de preparaciones frías a 10 °C y las siete cámaras de frío con tempe­raturas comprendidas entre los 2 y los 6 °C. Estas almacenan las provisiones, la producción del día, carne fresca y embutidos, fruta y verdura, productos lácteos y platos cocinados.

 

Las dos centrales están instaladas en el exterior, muy cerca del local que albergaba los antiguos gru­pos frigoríficos, desmantelados y sustituidos por un sistema de recuperación de calor Boostherm en la condensación de los grupos frigoríficos.

Esta recuperación de energía permite un precalen­tamiento a 55 °C del ACS con una salida a 45 °C a tres acumuladores de 1500 litros. La temperatura del ACS distribuida es de 60 °C. El sistema de cale­facción del edificio por resistencias eléctricas se ha sustituido por una CTA France Air con recuperación de calor en el grupo de frío positivo con R-1234ze.

 

Solstice® ze y Solstice® L40X, las alternativas sostenibles con muy bajo PCA

«Con la llegada de nuevas moléculas HFO y el impacto de las cuotas en el mercado, es primordial dirigirnos hacia soluciones de muy bajo PCA, como el R-1234ze (Solstice® ze) y el R-455A (Solstice® L40X) para garantizar la permanencia de las instalaciones y la disponibilidad del producto. Eso permite trabajar con refrigerantes con total seguridad», recuerda Pierre-Emmanuel Danet, responsable del Servicio Técnico de Climalife.


 

Descripción de la instalación
• Central de frío positivo HK Refrigeración
Potencia: 33,7 kW
Refrigerante: 50 kg de HFO R-1234ze
PCA (GWP): 6
2 compresores Bitzer 4PES-12Y
Autómata de regulación Danfoss AKPC551
Variación de velocidad y HP Flotante
Recuperación de calor Boostherm (45 kW) para
calefacción con un depósito de inercia de 1500 litros
y una CTA de 30 KW
Ahorro estimado: ± 2000 €/año

• Central de frío negativo HK Refrigeración
Potencia: 5,8 kW
Refrigerante: 7,5 kg de HFO R-455ª
PCA (GWP) 146
1 compresor Scroll Copeland ZF24K4E
Recuperación de calor Bosstherm 20 kW para agua caliente sanitaria con un depósito de inercia de 2000 litros y tres acumuladores de 1500 litros
Ahorro estimado: ± 6600 €/año
sobre la base de un consumo de 3750 litros al día.